
El proyecto consiste en crear un tatuaje electrónico que se colocaría en el cuello del usuario que recogería la voz emergente de la garganta del sujeto para transmitirla a un smartphone o similar mediante Bluetooth, Zigbee o NFC, consiguiendo eliminar por completo los ruidos de fondo que entorpecen muchas conversaciones telefónicas.
Por ahora Motorola sólo ha creado la patente de este curioso invento que podría tener otro tipo de aplicaciones, como por ejemplo un detector de mentiras. Muchos ya estarán imaginando a un tatuador incrustando piezas electrónicas en nuestro cuello, pero esta imagen no tiene porqué ser la realidad.
El “tatuaje” podría ser una fina pegatina que se pegaría en el cuello del usuario, produciendo la sensación de un tatuaje, pero sin la permanencia de esta decoración corporal.
Ya veremos si este invento llega realmente a utilizarse en la vida real, pero observando el gran avance de las tecnologías ya no parece tan descabellado pensar que nuestro mundo va a ser cada vez más parecido al ideado por los genios de la ciencia ficción futurista.
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