Las 8 mejores aplicaciones de control parental para estar al tanto de tus niños

Con la popularización de los móviles, la edad a la que los más pequeños acceden a los dispositivos se ha reducido notablemente. De hecho, no resulta extraño observar como los llamados nativos digitales se manejan a la perfección con tabletas y gadgets varios. Sin embargo, su uso también puede ponerles en peligro, razón de más para establecer determinados mecanismos de control parental.

Y es que a pesar de que lo niños se desenvuelven sin dificultad, carecen de las herramientas necesarios para protegerse, en especial cuando son un poco más mayores y cuentan con su propio móvil. Un problema que puedes solucionar fácilmente de la mano de aplicaciones específicas. Pero, ¿cuál elegir?

Screen Time

Para empezar, nos quedamos con Screen Time, una aplicación compatible con Android e iOS gratuita que cuenta también con una versión Premium que puedes probar durante cuatro días y que amplía sus funcionalidades. En todo caso, las básicas y como habrás podido deducir por su nombre, se centran en conocer el tiempo que pasa tu hijo frente a la pantalla.

También permite bloquear el acceso a las redes sociales y juegos -incluso programar esta prohibición a partir de determinada hora-, limitar el empleo de otras, mantener un seguimiento de sus acciones, y premiarles con tiempo adicional cuando acaban sus tareas. Además, no podrán desinstalarla, pues deja establecer una contraseña específica para evitarlo.

Qustodio

Otra de las más completas es Qustodio, que te brindará la posibilidad de controlar todo lo que hace tu pequeño desde el smartphone como frente al ordenador y otros dispositivos. Además de opciones para establecer bloqueos, limitar el uso de aplicaciones determinadas y juegos, es capaz de monitorizar la actividad en redes sociales y permite fijar franjas de uso y restringidas.

Más allá de estas funciones típicas, cuenta con otras muy interesantes centradas en su seguridad. Por ejemplo, en esta plataforma podrás ver con quién habla, leer sus mensajes y hasta geolocalizarle. Su historial se guarda durante un mes e incluye un botón del pánico para que se ponga en contacto contigo rápidamente en caso de necesitarlo.

La tienes en iOS y Android

Norton Family Parental Control

La conocida firma de antivirus también cuenta con su propia solución de control parental; una app que permite restringir el contenido al que tu niño tiene acceso, y limitar el tiempo que pasa frente al móvil. Además, tiene un sistema de notificaciones que te avisará si ha intentado saltárselos y otro que te dejará ubicarlo geográficamente.

Como la que le precede en esta lista, te permitirá acceder a los SMS, aunque no controlar lo que intercambie por WhatsApp o Snapchat, todo sea dicho. La interfaz es intuitiva y resulta sencilla de utilizar. Encontrarás una versión gratuita y otra de pago, que amplía las posibilidades de bloqueo.

Disponible para iOS y Android.

FootPrints

FootPrints, por su parte, se centra en la localización del pequeño, algo que ya hacían algunas de las apps anteriores pero que incluye algunos matices interesantes. Por ejemplo y para que te hagas una idea, no solo te indicará dónde se encuentra tu hijo físicamente, sino que te dejará ver cuál es el trayecto que ha seguido hasta llegar a ese punto.

Incluso permite establecer determinadas áreas geográficas que no debería sobrepasar y cuenta con notificaciones específicas que te avisan si lo hace. Además, es capaz de ejecutarse en segundo plano, de manera que no consume prácticamente batería. Solo funciona sobre dispositivos de Apple.

Pumpic

Compatible con iOS y Android, Pumpic es un software más reciente que ofrece una monitorización más específica. De hecho, cuenta con funciones concretas para Instagram, Snapchat, Skype, WhatsApp, Kik, Viber y Facebook (además de las que permiten leer los SMS); algo muy deseable en este tipo de aplicaciones.

Gracias a ella podrás acceder a los contactos, historial de llamadas, calendario, correos electrónicos, fotografías y vídeos de tu hijo. No faltan los controles relacionados con el uso de las aplicaciones y el navegador, el bloqueo del dispositivo y la localización, o el movimiento en tiempo real. Se postula como una de mis grandes favoritas.

Kids Place

Kids Place es un tanto distinta a las anteriores pero perfecta si eres de los que acostumbra a dejarles tu propio móvil. Así, lo que hace es establecer un entorno seguro, evitando que se descarguen aplicaciones y que entren en otras en las que podrían acabar provocando un ‘desaguisado’ por accidente –como el correo electrónico, las llamadas, las que cuentan con compras, etcétera-.

Está enfocada a las edades más tempranas y permite establecer bloqueos específicos, es decir, seleccionar aquellas herramientas a las que no quieres que entre. Para configurarla necesitarás fijar un código de bloqueo. Puedes descargártela a través de la Google Play Store, es totalmente gratuita.

Mobil Fence

Mobil Fence es otra de mis apps preferidas de control parental, ya que, además de los controles mencionados en herramientas anteriores (como el bloqueo de apps, la limitación del tiempo, localización y demás) incluye un apartado de estadísticas de uso y otro para acotar el uso no de aplicaciones, sino de funcionalidades del propio móvil.

Entre otros, se puede vetar el acceso al WiFi, al Bluetooth y la cámara; evitar que reciban llamadas o que las lleven a cabo, descartar las de números específicos y demás. Incluso es capaz de detectar aquellos mensajes que contengan palabras violentas o de tipo intimidatorio y alertarnos al respecto.

ESET Parental Control

Para acabar, no podemos dejar de mencionar la solución de ESET, compatible con dispositivos Android y también gratuita (aunque ofrece compras dentro de la aplicación). Entre sus funciones, destaca la que informa del ranking de webs visitadas con más frecuencia, la posibilidad de bloquear aplicaciones, monitorizar su empleo y establecer un tiempo de uso, y el sistema de mensajería integrado.

Por otra parte, permite vetar el acceso a determinados contenidos online (pornografía, tráileres violentos y similares) con solo introducir la edad del pequeño, aunque opera mejor si se incluyen las direcciones de las páginas de forma individual. Por último, no resulta sencilla de desinstalar, pues solicita el número PIN.

Más allá de las herramientas seleccionadas, cabe comentar que el control parental debe ir acompañado de una explicación. Es decir, el pequeño ha de percibirlo como algo que le protege y no como un castigo. Informarle de los peligros a los que podría enfrentarse y brindarle las herramientas necesarias para solventarlos con éxito resulta básico también.

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Fuente: mediatrends

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